lunes, 6 de mayo de 2013

Todos contra el cáncer.


Nuestro país, nuestros ciudadanos, nuestros familiares, personas sin afán de protagonismo tienen una de las cualidades más importantes del ser humano, la generosidad. Gracias a ella muchas personas dedican su tiempo libre, el espacio de ocio individual, a ayudar a personas necesitadas por diversos motivos.
 El voluntariado tiene una gran misión, a veces no tan reconocida como todos quisiéramos, acompañar, consolar, escuchar y en algunos casos hasta compartir emociones muy personales y envasadas al vacío en cada uno de ellos.
Siempre tengo admiración por los voluntarios que me encuentro en el hospital o el domicilio, siempre hay una sonrisa, un abrazo, una mirada cómplice, ya que ambos sabemos lo que hacemos por el paciente y los familiares que asistimos. El arma terapéutica del voluntario es la comunicación y, más importante, el silencio mantenido en determinadas ocasiones.
A todos nos gustaría que este perfil de cuasi-profesionales, bien formados por las Unidades en la Asociación Española Contra el Cáncer, tengan cada vez más protagonismo y menos dificultades en los hospitales de la red pública y se facilite su labor.
Todos los que hemos tenido familiares con cáncer, todos los que estamos en este escenario de la vida y la muerte somos conscientes de su importancia. Por ello, este pequeño homenaje y reflexión: “En ocasiones tenemos dentro de nosotros un gran tesoro, el amor y la generosidad, que por motivos de la vida lo encapsulamos y mal utilizamos. Tomémonos un respiro y seguro que algo nos cambiará si estamos dispuestos a dar más de nosotros….nos cambiará la vida”
Luchemos todos juntos.

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